Estrellas
Sientelo… Escuchalo, es el ritmo incesante que resuena en la brisa y que acaricia tu cabello.
Gozalo… bailalo, es el tacto de cientos de flores que rozan tu piel marchita por el tiempo.
Miralo… Acaricialo, es la melancólica despedida de una tierra maldita a un corazón sombrío.
Y estalla en un millón de emociones y sentimientos para concentrarlos en un solo segundo y fundirte una vez más con las estrellas.
Bye
Silencio, se apaga la vela.
Camino ante la inmensidad mientras la brisa roza mi cara de forma delicada y las estrellas juegan a esconderse, al alzar la vista distingo un pequeño sendero hacia ningún lugar, allá donde los sueños se hacen canción y donde toda alma perece para ser uno con la inmensidad, allá donde la armonía inunda el ambiente, allá donde esbozár la última sonrisa.
Vehemencia
Es tan fácil existir, y tan complicado ser…
Me encuentro en un dia neblinoso en el que la lluvia roza mi rostro y una tranquilidad inquebrantable invade mi ser.
¿Habré descubierto el secreto?, ¿Seré feliz al fin? Feliz por haber perdido, sonreir por haber descubierto que el secreto de la vida es la muerte, y que esa dulce melodía se posa ante mi en forma de humo y ritmo.
Qué sencillo es perder la ilusión, y que difícil de recuperar, pero yo hoy vuelvo a soñar en una noche plutónica donde seguir la luz que me lleve por el sendero de la destrucción personal y que me encamine hacia ninguna parte, hacia ningún lugar, meciendome entre la brisa… y así cabalgar a través de nuestros recuerdos concentrando en cada mirada el último suspiro, el último aliento y la última sonrisa que desaparecerán con el último latir de mi corazón.