Cansado
Cada día miro más desolado al mundo y no es para menos cuando un grupo de inconscientes no paran de reivindicar “libertad”, esa gran palabra cuyo significado parece haber variado tanto que se ha convertido en algo similar a “hago lo que me sale de las narices”.
Reivindican el botellón, reivindican la libertad a tener un sitio donde piyarse las cogorzas más grandes de su vida.
No seré yo el que critique el alcohol cuando soy uno de los que ingiere semanalmente. Pero de ingerirlo o emborracharte a ser un salvaje que solo piensa en destruir y en tener servicios sin preocuparse por nada más.
¿Cuándo llegará el día en que la gente se levante para pedir un mundo más justo?
¿Cuándo podré ver como mis queridos compañeros generacionales toman un sueño y luchan por él?
Tenemos el mundo que nos merecemos. Un mundo de mierda que se consume poco a poco y que acabará degenerando en el mayor estercolero del mundo y toda la culpa la tendremos nosotros.
Como dice Tyler Durden: Somos la mierda cantante y danzante del mundo.
Come here
Bueno, ultimamente no he escrito nada por aquí, cosas de la universidad. Aunque bueno tampoco hay gran cosa que contar de estas dos últimas semanas.
El 5 de abril cumplí 21 añitos que no está mal, y por lo demás poca cosa, quedar con amigos y conocer a otras personas.
No obstante ha pasado algo mágico en este tiempo, he descubierto una canción que me hace sentir terriblemente humano, y eso me encanta.
Un abrazo a todos y aquí la teneis:
Sleep
Sleep… Quiero dormir. Pero no puedo, me asomo a la ventana y la luna
me sonríe. Es gracioso pensar que un día todo estuvo a mis pies, luna,
sol y estrellas. Hoy no son mis sentimientos los que escriben sino una
suave melodía de Dandy Warhol la que agita mis dedos al son de su ritmo.
Mi vida… me encanta ver como se abrasa, notar el calor del fuego prendiendo mis entrañas. Nunca más sentiré frío.
Camino sin rumbo. Adoro esa forma de pasear donde cada sonrisa es un
mundo, y cada paisaje un nuevo collage de color, aunque todo acabe
teñido blanco y negro en mi recuerdo. La acera de esta vieja calle se
convierte en mi reino, el cual se expandirá hasta donde mis pies
quieran llegar, para más tarde cederle este terreno a otro transeúnte
que como yo, quiera soñar con un camino de baldosas amarillas.
Me paro a respirar ese aroma puro que desprenden las rosas que crecen a
mis pies, abonadas con las reflexiones de mi alma. Caigo ebrio de
ilusión, hasta que unas gotas golpean mi frente, una fina lluvia me
despierta. Comienza a sonar una bella canción, puedo distinguir un
pequeño ruido de fondo, como si el sonido proviniera de un antiguo
toca discos. Mi vida llega a su culmen y mis caderas se agitan para
bailar esa armoniosa canción. El mundo gira a mi alrededor, mientras
miles de personas me observan, estoy solo… Mañana caminaré un poco
más.
¿Hay algo más placentero que intentar vivir un millón de detalles pequeños en vez de un gran y explosivo momento?
Sueña y vivirás.